Terminos que Confunden III - La Maduración

Maduración Fenólica: La Clave Oculta del Vino

Frecuentemente, recibo preguntas sobre distintos aspectos del vino y el viñedo. Muchas de ellas me inspiran a escribir estos artículos. El vino es un mundo infinito donde convergen el arte, la ciencia (enología, geología, microbiología, botánica y más), la historia y la gastronomía. Cuanto más se aprende, más se descubre lo mucho que queda por explorar.

Hoy quiero hablar sobre un tema que surgió en una conversación reciente: ¿Qué son los fenoles? ¿Cómo afectan al vino? ¿Y qué es la maduración fenólica? Estas cuestiones están directamente relacionadas y entenderlas nos ayuda a comprender mejor lo que hay en nuestra copa.

La Maduración: Más Allá del Azúcar

Uvas maduras con algunos racimos lignificados (Fuente: Flickr)

La maduración es el punto en el que se decide cosechar, pero hay más de un tipo de madurez en la uva:

-Maduración del azúcar, fundamental para la fermentación.

-Maduración de la acidez, que define el equilibrio del vino.

-Maduración de los taninos, crucial para la estructura.

- Maduración fenólica, quizá la menos conocida, pero una de las más perceptibles en el vino.

La maduración fenólica se refiere al desarrollo óptimo de los taninos y antocianos (color) en la piel y semillas de la uva. Es un factor esencial en la calidad del vino, pues influye en su textura, longevidad y perfil sensorial.

Si la uva se cosecha demasiado pronto, el vino puede ser áspero, con taninos verdes y un ácido desequilibrado. Si se espera demasiado, puede volverse plano y sobremaduro. Encontrar el punto exacto es un arte en sí mismo.

 

¿Qué son los Fenoles y por qué Importan?

Uvas negras con alta concentración de antocianos. (Fuente: https://iacmcolor.org/color-profile)

 

Los compuestos fenólicos están presentes en la piel, las semillas y los raspones de la uva. Son responsables de:

El color: Los antocianos dan tonalidades de rojo a púrpura en los vinos tintos.

La textura y estructura: Los taninos aportan cuerpo y astringencia.

La capacidad de envejecimiento: Los polifenoles (los taninos) actúan como antioxidantes naturales.

Algunos de los principales fenoles en el vino son:

  1. Taninos - Presentes en tintos y algunos blancos criados en barrica, aportan estructura y longevidad.

  2. Antocianos - Pigmentos responsables del color en los vinos tintos.

  3. Flavonoides y no flavonoides - Afectan la percepción del sabor y evolución del vino.

  4. Ácidos fenólicos - Pueden aportar notas especiadas y terrosas.

  5. Estilbenos (como el resveratrol) - Conocidos por sus propiedades antioxidantes.

Estos compuestos se extraen durante la maceración y fermentación, y dependen de factores como la variedad de uva, el tiempo de contacto con las pieles y la crianza en barrica.

Factores que Afectan la Maduración Fenólica

  1. Clima y terroir

En climas fríos, la maduración fenólica puede retrasarse, resultando en taninos más agresivos.

En climas cálidos, el azúcar puede acumularse más rápido que los taninos, generando vinos con alto alcohol pero estructura inmadura.

  1. Tipo de suelo

Suelos volcánicos (como en Canarias o Santorini) aportan estructura y frescura.

Suelos calcáreos (como en Rioja Alavesa o Borgoña) favorecen taninos elegantes.

Suelos arcillosos intensifican la concentración fenólica, aportando más cuerpo.

3) Técnicas de vinificación

Una maceración prolongada extrae más fenoles y taninos.

La fermentación con raspón añade estructura, pero también notas más rústicas.

La crianza en barrica ayuda a suavizar los taninos y estabilizar el color.

Fenoles y Maridaje: La Ciencia de las Combinaciones

El equilibrio fenólico influye en el maridaje. Por ejemplo:

Tintos de suelos volcánicos (Listán Negro, Nerello Mascalese) armonizan con chiles ahumados y moles gracias a su firmeza y mineralidad.

Vinos con taninos bien maduros, como un Rioja Reserva, combinan con carnes asadas y quesos curados.

Garnachas de altura, con taninos más finos y frescura natural, van de maravilla con hongos o platos con frutas caramelizadas.

¿Cómo se Mide la Maduración Fenólica?

Semillas Lignificadas. Fuente: https://bio-norm.com/product/grape-seed-extract/

 

La más común son las pruebas sensoriales en el viñedo. Literalmente, el viticultor y enólogo salen a probar las uvas en el viñedo para examinar varias cosas:

Textura de la piel - Si es gruesa y dura, los fenoles no están listos; si es fina y se rompe fácil, es buena señal.

Taninos en boca - Si son ásperos y verdes, falta madurez; si son sedosos, están listos.

Color de las semillas - Si son verdes, aún falta; si son marrón oscuro y crujen, si están lignificados (tiene la estructura de madera), están en su punto.

También, es muy común enviar pruebas al laboratorio para confirmar éstas cosas:

Índice de antocianos - Indica la concentración de pigmentos en la piel.

Índice de polifenoles totales (IPT) - Mide la cantidad de taninos extraíbles.

Pruebas de extractabilidad - Determinan cuántos antocianos y taninos se pueden extraer durante la vinificación.

Durante el año analizan muestras del viñedo para ver las curvas de maduración para comparar sus niveles de azúcar, acidez y fenoles. Se busca el punto en que los taninos se suavizan sin que el azúcar suba demasiado.

La maduración fenólica es esencial para vinos equilibrados y con potencial de guarda. Nos recuerda que el tiempo y la paciencia son tan importantes en el viñedo como en la bodega.

La próxima vez que descorches una botella, piensa en los fenoles como los arquitectos invisibles del vino. ¿Notas la firmeza de los taninos? ¿La intensidad del color? ¿Cómo evolucionan los sabores con cada sorbo? Todo esto es el resultado de una maduración fenólica bien lograda.

Y tú, ¿tienes un vino favorito donde la madurez fenólica se haga notar? ¡Déjamelo en los comentarios!







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